Pinamar embellece sus calles inaugurando relojes urbanos fabricados con botellas de plástico recicladas
En un contexto marcado por el hiperconsumo, distintas iniciativas comienzan a proponer respuestas concretas al problema de los residuos. En esa línea, la Cooperativa Reciclando Conciencia presentó en el partido de Pinamar dos relojes urbanos fabricados íntegramente con materiales reciclados.
La acción se desarrolló junto a Casio G-Shock y busca unir diseño, innovación y conciencia ambiental. Así, la propuesta se inscribe en un modelo de triple impacto que integra dimensiones sociales, ambientales y económicas.
De este modo, el espacio público se convierte en una plataforma visible para reflexionar sobre consumo y sustentabilidad.
Cada uno de los relojes fue construido a partir de 9.000 botellas plásticas recuperadas. Ese material fue transformado en madera plástica, una alternativa resistente y duradera que amplía los usos posibles del plástico reciclado.
Lejos de ser una pieza simbólica, el resultado demuestra que los residuos pueden reinsertarse en circuitos productivos con valor agregado. Además, refuerza la idea de economía circular aplicada a la vida cotidiana. Así, el plástico descartado deja de ser un problema para convertirse en parte del entorno urbano.
Los relojes no cumplen solo una función estética. Funcionan correctamente, indican la hora y aportan datos de temperatura y humedad, integrando tecnología con precisión.
Este cruce entre utilidad y mensaje ambiental potencia su impacto. Al estar en funcionamiento, las piezas se incorporan a la rutina diaria de quienes circulan por la zona. De esta manera, la sustentabilidad se vuelve visible y concreta, sin quedar relegada a discursos abstractos.
Fotografía y texto: Notas Ambientales
04 de febrero de 2026