Científicos del CONICET logran descifrar cómo el pez cebra regenera órganos dañados en solo siete días
Un equipo de científicos del CONICET, en colaboración con el Centro Helmholtz de Múnich (Alemania) y la Universidad de Nottingham (Reino Unido), descifró el mecanismo que permite al pez cebra regenerar órganos dañados en apenas siete días.
El estudio, publicado en la revista Journal of Theoretical Biology, abre nuevas perspectivas para comprender la regeneración de tejidos y su posible aplicación en la medicina humana.
El pez cebra posee estructuras llamadas neuromastos, esenciales para detectar vibraciones y movimientos en el agua. Los experimentos demostraron que, tras sufrir daños, el animal logra reconstruir hasta un 90% del órgano afectado en una semana. Además recupera tanto la funcionalidad como su tamaño original.
La clave está en una “señal de detección local”: las células sobrevivientes comienzan a multiplicarse hasta quedar rodeadas por un número específico de vecinas de su mismo tipo. Una vez alcanzada la estructura original, la proliferación se detiene. Este mecanismo regula la regeneración y asegura que el tejido recupere su forma y función.
Los neuromastos, formados por entre 60 y 70 células, pueden reconstruirse completamente a partir de apenas 4 a 10 células sobrevivientes. Cuando el daño es severo y quedan pocas células sustentaculares, estas adquieren capacidad de pluripotencia. Actúan como células madre generando todos los tipos celulares necesarios para la restauración.
El pez cebra es un modelo de investigación muy utilizado porque comparte un alto porcentaje de similitud genética con los humanos y porque también puede regenerar el corazón y el cerebro, además de los neuromastos.
Fotografía y texto: Notas Ambientales
11 abril de 2026