Guardaparques logran avistar al raro pichiciego menor en Mendoza
Avistar un pichiciego menor en su hábitat natural es comparable a ganar el premio mayor de la biodiversidad.
La reciente observación de este raro y diminuto armadillo rosado en la Reserva de Biósfera Ñacuñán ha generado un gran entusiasmo entre ecologistas y residentes locales. Este evento ofrece una visión valiosa sobre la salud de los ecosistemas áridos de Mendoza.
Con una longitud inferior a 11 centímetros y un peso aproximado de 100 gramos, el pichiciego menor es el armadillo más pequeño del mundo.
Este mamífero, que vive principalmente bajo tierra, emerge solo en las noches para desplazarse brevemente antes de regresar a su refugio subterráneo, lo que le ha ganado el apodo de «fantasma» del desierto argentino.
Este avistamiento fue confirmado gracias al esfuerzo conjunto de guardaparques y locales, quienes documentaron el suceso y alertaron a las autoridades ambientales de Mendoza.
Este pequeño armadillo es un barómetro ecológico. Su presencia indica que los suelos arenosos están en buenas condiciones, libres de compactación por maquinaria pesada, y que la vegetación nativa permanece intacta. Cuando el pichiciego aparece, es un signo de equilibrio ecológico.
La Reserva de Ñacuñán, que protege 12,600 hectáreas de algarrobales y jarillales, actúa como refugio para especies altamente sensibles. Como la primera área protegida de la provincia desde 1961, fue reconocida por la UNESCO por su valor como espacio de conservación a largo plazo.
Las autoridades aconsejan que cualquiera que encuentre un pichiciego debe observarlo a distancia y notificar a los guardaparques, evitando manipularlo o fotografiarlo de cerca para no poner en riesgo su vida.
El redescubrimiento del pichiciego menor subraya la importancia de proteger integralmente los suelos, la vegetación y los procesos ecológicos.
La aparición de este armadillo es un recordatorio de los logros de la conservación, visibles aunque fugaces, y de las consecuencias de relajar la protección ambiental.
Fotografía y texto: Notas Ambientales
11 marzo de 2026