El mundo de la ciencia está de luto: falleció Jane Goodall, la voz de los chimpancés e inspiradora de generaciones
Murió Jane Goodall en California, la legendaria primatóloga y mensajera de la paz de la ONU, que revolucionó nuestra comprensión del mundo natural y de nosotros mismos, falleció a los 91 años.
Su legado trasciende la ciencia y se convierte en un faro de esperanza para la conservación del planeta.
El mundo de la ciencia y la conservación está de luto. La icónica primatóloga británica Dame Jane Goodall, cuyo trabajo pionero con los chimpancés salvajes en África derribó las barreras entre los humanos y el resto del reino animal, falleció hoy pacíficamente en su hogar familiar de Bournemouth, Inglaterra. Tenía 91 años.
A mediados de la década de 1980, Goodall se dio cuenta de que la supervivencia de los chimpancés estaba amenazada por la deforestación y el tráfico ilegal. Colgó sus binoculares de campo para convertirse en una activista incansable, viajando un promedio de 300 días al año para concienciar sobre las crisis ambientales.
En 1977 fundó el Instituto Jane Goodall, centrado en la investigación, la conservación comunitaria y el desarrollo sostenible. Más tarde, en 1991, creó Roots & Shoots (Raíces y Brotes), un programa global que empodera a jóvenes de todas las edades para que lideren proyectos de mejora en sus comunidades, demostrando que la acción local tiene un impacto global.
El impacto de Jane Goodall va más allá de sus publicaciones científicas. Se convirtió en un ícono cultural, una figura que inspiró a generaciones de científicos, especialmente a mujeres, y a millones de ciudadanos a involucrarse en la protección del planeta. Su calma, su característica coleta y su mensaje constante de esperanza resonaron en todo el mundo.
«Lo que haces marca una diferencia, y tienes que decidir qué tipo de diferencia quieres marcar», solía repetir en sus charlas. Esa frase encapsula la esencia de su legado: la convicción de que nadie es demasiado pequeño para cambiar el mundo.
Tras conocerse la noticia, líderes mundiales y organizaciones conservacionistas han expresado su pesar. La ONU, que la nombró Mensajera de la Paz en 2002, la recordó como «una fuerza monumental para la compasión y la razón«.
Fotografía y texto: Noticias Ambientales
01 octubre 2025